Asia
China, 1760
Peká¡án - œ El gobierno imperial chino
ha impuesto una drá ástica reducciá¢án al
intercambio comercial con el extranjero, que queda ahora limitado al
puerto de Cantá¢án, en el estuario del
Si-kiang. Allá¡á, un reducido y
privilegiado grupo de comerciantes
chinos podrá á comerciar con los
europeos. Los barcos ingleses, rusos,
franceses y neerlandeses compran en
el puerto las cá‚álebres sedas chinas,
laca, y objetos de marfil y de bambá£á.
A cambio, venden los productos de la
nueva tecnologá¡áa industrial. La
prohibiciá¢án imperial convirtiá¢á a
Cantá¢án en el á£ánico punto de contacto
de China con Occidente; a travá‚ás de
la ciudad-puerto, el conjunto del
paá¡ás sufrirá¡áa el impacto de las
nuevas ideas y de las nuevas estructuras econá¢ámicas vigentes. De
ahá¡á que Cantá¢án estuviera destinada a
jugar un papel primordial en la
historia china de los ss XIX y XX.
La medida aislacionista de 1760
contradecá¡áa el tradicional aprecio de
las grandes dinastá¡áas chinas por la
ciencia occidental.
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