jueves, 21 de agosto de 2014

Jovellanos o la educación


Espaá¤áa, 1795 -œ Gaspar Melchor de Jo­vellanos concluye la redacciá¢án del
”Informe en el expediente de ley agr­aria•, iniciado en 1783. El Informe
tiene su origen en 1766, cuando se
inicia un Expediente General para la
formaciá¢án de una ley agraria. En 1777
el consejo de Castilla finaliza un
Memorial Ajustado, que se pasa a la
Sociedad Econá¢ámica Matritense para su
estudio, que seis aá¤áos despuá‚ás forma
una junta particular para realizarlo.
La redacciá¢án del ”Informe• se encomien­da a Jovellanos, que concluye la re­dacciá¢án, por fin, en 1795. Claro que,
para su estudio, no ha tenido en cu­enta sá¢álo el expediente, sino que
se ha documentado ampliamente en las
má£áltiples obras publicadas sobre el
tema. Ahora, le toca al consejo de
Castilla aprobar el ”Informe•, para su
ulterior publicaciá¢án.
No es una á‚ápoca de prisas. O no hace
ninguna falta una reforma agraria o,
cuando llegue, ya no la hará á.
Un punto importante en el ”Informe• de
Jovellanos es su defensa de la educ­aciá¢án. Una educaciá¢án para todos, na­turalmen¬te no igualitaria. La educa­ciá¢án del pueblo debe dirigirse, no
hacia las carreras literarias, que
lleva a los estudian¬tes de las artes
á£átiles a engrosar las clases ociosas,
sino al estudio de estas artes á£átiles.
La educaciá¢án para el pueblo no debe
encaminarse a que aprendan latá¡án,
que aleja a los labradores del campo,
sino a los oficios á£átiles y provech­osos para el buen desarrollo de la
economá¡áa. Unas cuantas leccio¬nes de
lectura, escritura, cuentas y catec­ismo son suficiente bagaje cultural
para algunos.

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