Pará¡ás, 21.9.1792 - œ Todo el poder del
estado corresponde ahora en Francia a
la reciá‚án electa Convenciá¢án nacional,
cuya primera medida, adoptada esta
tarde por unanimidad, consiste en el
derrocamiento de la monarquá¡áa y la
destituciá¢án del rey Luis XVI, que
permanece detenido en la prisiá¢án del
Temple. Uno de los diputados apoyá¢á
las resoluciones de la Asamblea con
este argumento: "Dentro del orden mo-
ral, los reyes son lo mismo que los
monstruos en el orden natural... La
historia de los reyes es la crá¢ánica
del martirio de los pueblos". Tras la
Asamblea nacional de 1789 y la legis-
lativa de 1791, el inaugurado ayer es
el tercer parlamento de la revoluciá¢án
francesa. La apertura de las sesiones
ha significado por ahora el fin del
conflicto entre los sectores modera-
dos y la Comuna revolucionaria de Pa-
rá¡ás. El nuevo parlamento se compone
de 750 diputados, de los cuales 200
son girondinos, representantes de la
burguesá¡áa liberal, y 110 jacobinos,
entre los cuales predomina la tenden-
cia radical de la Montaá¤áa. El resto
de los parlamentarios no tiene una
identidad polá¡ática muy clara. Sin em-
bargo, el apoyo de los centristas
permite en principio a los girondi-
nos imponer su mayorá¡áa, aunque entre
las capas medias y bajas de la pobla-
ciá¢án crece de manera incontenible la
influencia de los jacobinos.
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