viernes, 22 de agosto de 2014
La generación del 98
Espaá¤áa, 1898 - œLa labor literaria de
la generaciá¢án del 98 es fundamental
en la historia de la cultura espaá¤áola
contemporá ánea. Está á formada por un grupo de escritores que hacen su apariciá¢án en el mundo de las letras en la
á£áltima dá‚ácada del s XIX. El nexo de
uniá¢án entre estos es¬critores es su actitud ante la crisis nacional y la
pá‚árdida de las á£áltimas colonias espaá¤áolas en ultramar, Cuba y Filipinas
(1898). Comparten una con¬ciencia moral,
que es el reflejo de la profunda crisis
polá¡ática, social e ideolá¢ágica finisecular.
Forman la generaciá¢án Josá‚á Mar¬tá¡ánez Ruá¡áz
(Azorá¡án), Miguel de Una¬muno, Pá¡áo Baroja
y Ramiro de Maeztu. Con á‚ás¬tos con¬vive
una extraá¤áa mezcla de li¬teratos ocasionales, de quienes, en la mayorá¡áa de
los casos, no queda má ás recuerdo que
alguna colaboraciá¢án oca¬sional en publicaciones de la á‚ápoca. Todos ellos
llevan a cabo su aprendi¬zaje li¬terario
en el Madrid de los á£ál¬timos aá¤áos de
Regencia de Mará¡áa Cris¬tina. Inmersos
en una si¬tuaciá¢án histá¢á¬rica y cultural
muy com¬plejas, forman un gru¬po, al que
otorga transitoria coheren¬cia su encuentro en redacciones de pe¬riá¢ádicos,
tertulias (Cafá‚á de Ma¬drid, Nuevo Cafá‚á
de Levante) y el em¬prender juntos diversas empresas lite¬rarias.
Casi todos se sienten socialmente desplazados. Procedentes de familias burguesas acomodadas, mantienen una actitud rebelde ante prejuicios y convicciones de la á‚ápoca. Salvo Unamuno,
son autodidactas y su actividad intelectual es extraá¤áa a la universi¬dad.
El desastre de 1898 acentá£áa la preocupaciá¢án de estos escritores por la situaciá¢án espaá¤áola y les empuja a una
quijotesca y fugaz campaá¤áa regene¬racionista de activismo polá¡ático. Les suscita, ademá ás, un interá‚ás vigilante por
Espaá¤áa, el ansia de conocer su geo¬grafá¡áa e historia y la tendencia a a¬nalizar el presente e intentar desvelar
el fu¬turo del paá¡ás. Varios actos coÜj Ü®lectivos, que re¬lata Azorá¡án en su obra
”La voluntad• ¬(1902), son inspirados por
el es¬pá¡áritu noventayochista: la asistencia al es¬treno de la obra teatral
”Electra• de Galdá¢ás (30.1.1091),fuerte
manifes¬taciá¢án anticlerical; el homenaje a Mariano Josá‚á de Larra (13.2.1901); la visita a Toledo (12.1901),
donde des¬cubren a El Greco, pintor que
encarna una dolo¬rosa visiá¢án de lo espaá¤áol; el banquete ofrecido a Pá¡áo Baroja (25.3¬.1902), para celebrar la publicaciá¢án de su obra ”Camino de perfecciá¢án•; la campaá¤áa perio¬dá¡ástica contra
el homenaje al escritor Josá‚á de Echegaray, en la revista ”Gente vieja• (1905). Má ás impor¬tancia tiene la fundaciá¢án
del grupo de los tres (¬12.1901), integrado por Baroja, Azorá¡án y Maeztu, que
cuenta con el apoyo de Unamuno. El grupo lleva a cabo su cam¬paá¤áa regeneradora
desde la revista ”juventud•, en la que
publican (12.1901) un manifiesto declará ándose europeizan¬tes y positivistas.
Los miem¬bros de la generaciá¢án de 98
colaboran ademá ás en los diarios ”El Paá¡ás•
y ”El Globo•”• y en las revistas ”Germinal•”•,
”La vida literaria, Arte joven, Electra•,
”Vida nueva, Alma espaá¤áola• y ”Revista
nueva•, entre otras.
En realidad, los escritores de la generaciá¢án del 98 no se comprometen polá¡áticamente. Mantienen una actitud escá‚áptica y nihilista un tanto ambigua.
Asá¡ámismo, la contemplaciá¢án de la miseria y la pobreza no evita la mitificaciá¢án de la historia. A pesar de que
se proclaman europeizantes, caen en
la obsesiá¢án por lo castizo y en la interpretaciá¢án animista del paisaje castellano, que ellos recrean en tonos
sombrá¡áos.
Pronto se inicia el pro¬ceso de disoluciá¢án del grupo, que se consuma en 1905.
Al distanciamiento de los mie¬mbros del
grupo noventayo¬chista contri¬buyen el
á‚áxito literario y la integra¬ciá¢án social, la actitud individualista de Baroja, la transfor¬maciá¢án ideolá¢ágica de
Maeztu y el paso de Azorá¡án a posi¬ciones
polá¡áticas con¬servadoras. Pre¬cisamente
en ese momento surge y tiene fortuna
el tá‚ármino gene¬raciá¢án del 98 para rotular a estos es¬critores. Para la deÜj Ü®finiciá¢án de la generaciá¢án son fundamentales los cuatro artá¡áculos publicados por Azorá¡án en 1913, titulados
”Generaciá¢án del 98• e incluidos en su
libro ”Clá ásicos y Modernos•. Pero posteriormente, aparejada con la aceptaciá¢án
de modernismo, surge una fuerte po¬lá‚ámica en torno a esta denominaciá¢án. Muchos autores prefieren hablar de grupo
del 98, es decir, grupo de es¬critores
vinculados por preocupaciones, ideario
y amistad y unas tentativas de intervenciá¢án polá¡ática comá£án.
Desde el punto de vista literario, la
generaciá¢án o grupo del 98 rehuye la
retá¢árica romá ántica. Se aplican a un
estudio concienduzo del lenguaje, aprovechan el sentido etimolá¢ágico de las
palabras y las expresiones populares,
que conservan su fuerza. El ensayo es
uno de los gá‚áneros expresivos que má ás
usan.
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