viernes, 22 de agosto de 2014

Los paraísos artificiales de las sectas


Guyana, 18.11.1978 - œMá ás de 900 miembros de la secta del ”Templo
del pueblo•, procedentes de Estados Unidos, se suicidan o son
asesinados en la hacienda o "ciudad santa" que habá¡áan establecido
en plena selva tropical sudamericana. La matanza se desatá¢á cuando
un grupo de congresistas norteamericanos, alertados por numerosas
denuncias, visitaron la hacienda de la secta a fin de comprobar
si alguno de los centenares de hombres y mujeres que trabajaban
allá¡á eran retenidos a la fuerza. El lá¡áder del ”Templo del pueblo•,
Jim Jones, diá¢á orden de asesinar a los congresistas visitantes;
la primera vá¡áctima fue el representante demá¢ácrata Leo J. Ryan,
algunos de cuyos acompaá¤áantes consiguieron escapar. Entonces
Jones hizo que sus guardias prepararan refrescos mezclados con
cianuro y empujá¢á a los sectarios y a sus familias al suicidio
colectivo: asá¡á han muerto hombres, mujeres y niá¤áos. El ”Templo del
pueblo• surgiá¢á a fines de la dá‚ácada de 1960 en California, y
reclutaba sus miembros entre los negros y los já¢ávenes marginados.
Despuá‚ás de acumular centenares de miles de dá¢álares, producto de
donaciones y de aportaciones de los propios sectarios, Jones
anunciá¢á a sus seguidores que se acercaba el fin del mundo y que
sá¢álo se salvará¡áan los puros, es decir, los miembros del ”Templo
del pueblo•. Poco despuá‚ás adquiriá¢á una extensa propiedad en Guyana,
que se transformá¢á en lugar de residencia y de trabajo de sus
seguidores. La trá ágica historia del ”Templo del pueblo• obligará¡áa a las autoridades norteamericanas a revisar su polá¡ática de tolerancia
con las sectas religiosas, donde organizaciones como ”Los niá¤áos de
Dios• o ”Hare Krishna• reclutan a miles de adeptos. Se acusa a los
dirigentes de estos y otros grupos, muchos de ellos de inspiraciá¢án
oriental, de practicar el "lavado de cerebro" con los miembros de
sus sectas y de enriquecerse a costa de sus aportes pecuniarios.

”Suicidio en masa en Guyena: el fanatismo que desemboca en la muerte•

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