Rusia, 30.05.1918
En el transcurso de los primeros meses
de 1918, el gobierno de los soviets
pierde el control de la mayor parte de
Rusia.
A pesar de lo acordado en el tratado
de paz de Brest-Litivsk y de haber llegado de hecho a Crimea y al delta del
Danubio, en el sudeste de Rusia, las
tropas alemanas siguen su avance hacia
el su¬deste del paá¡ás, mientras los turcos, despuá‚ás de llegar a las costas
del mar del Norte, penetran en Transcaucasia y marchan sobre Baká£á y Tiflis.
Entonces, Trotski organiza el ejá‚árcito
rojo, destinado a defender el rá‚ágimen
revolucionario, compuesto por milicias
obreras y por soldados veteranos, procedentes del frente alemá án, ademá ás de
antiguos oficilaes zaristas. En el norte, tropas de la marina bri¬tá ánica, tras
de¬sembarcar en marzo de 1918 en Arcangelsk, Mur¬mansk y Vladivostok, organizan el go¬bierno del Norte, que presidirá á cinco meses má ás tarde el po¬pulista Chaikovski. El cuerpo expedi¬cionario britá ánico, compuesto por unos
15000 hombres, reciben el apoyo del
ejá‚árcito contrarrevolucionario del general MIller (7000 hombres). Casi al
mismo tiem¬po, se producen desembarcos
esta¬douni¬denses y japoneses en Vladivostok (05¬.04.1918). El reforzado ejá‚árcito britá ánico, junto con el apoyo que
les proporciona el contingente japoná‚ás,
penetra en la regiá¢án transcaspiana.
En la regiá¢án del Don, Piotr Krasnov,
jefe de los cosacos, es elegido por
sus hombres (11.05.1918) para organizar
la resistencia contra el poder de los
bolcheviques. Los cosacos y las tropas
del general Antá¢án Denikin controlan
ya, a fines de mayo, el territorio que
comprende desde la lá¡ánea del frente
alemá án hasta el Volga, impidiendo de
esta manera que Moscá£á sea abastecida
de vá¡áveres.
Por otra parte, la legiá¢án de voluntarios checos -compuesta, desde la á‚ápoca
zarista, por prisioneros de guerra y
desertores reclutados para combatir
al ajá‚árcito alemá án-, se niega a entregar las armas y se rebela contra el
gobierno soviá‚ático, tras decretar Trotski su disoluciá¢án una vez firmado el
acuerdo de Brest-Litovsk. Los che¬cos,
desplegados entre Irkustsk y Vla¬divostok, al mando de Benes y Masaryk, marchan hacia los Urales, controlando un
largo tramo del Transiberiano. Cuando
llegan a Samara, los checos apoyan la
constituciá¢án del gobierno independiente
del Volga medio. Despuá‚ás de combatir
al ejá‚árcito rojo en Kazá án, las tropas
blancas se apoderan del tesoro del banco imperial ruso, una gran fortuna en
oro. En estos momentos, las fuerzas
contrarrevolucionarias dominan el territorio comprendido entre los Urales
y la lá¡ánea Volga-Kama. En la zona siberiana de Omsk se constituye otro gobierno opuesto a los soviets, el dirigido por el excomandante del mar Negro, el almirante Alexandr Koltchak.
Este gobierno, fusionado con el de Samara, constituirá á, tras celebrarse en
septiembre de 1918 la conferencia de
Ufá á, el gobierno provisional de Rusia.
Toda esta compleja situaciá¢án obliga a
los bolcheviques a echar mano de sus
mejores elementos polá¡áticos y militares
para enviarlos a los fren¬tes má ás amenazados. Como consecuencia de ello,
la situaciá¢án interna se agrava aá£án má ás
al tener que atender dos frentes al
mismo tiempo.
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