viernes, 22 de agosto de 2014

Vacío de poder en Argentina


1974 - œA comienzos de aá¤áo, cuando apenas llevaba tres meses
ejerciendo su tercera presidencia, Perá¢án da muestras de que su
salud se deteriora rá ápidamente. En el Partido Peronista se replantea
el problema de la sucesiá¢án y estalla la pugna interna. Es obvio
que la figura de Isabel Perá¢án, entonces vicepresidente, se mantendrá á
como factor aglutinante de las fuerzas peronistas; tambiá‚án es
obvio que no podrá á llenar el vacá¡áo polá¡ático que deje la muerte de
Perá¢án, el 1 de julio: un doble duelo nacional, pues hasta sus
opositores comprenden lo irremplazable de su liderazgo en una
á‚ápoca de incipiente recuperaciá¢án democrá ática, en medio de una
grave crisis econá¢ámica y un recrudecimiento de la guerrilla del
ERP (Ejá‚árcito Revolucionario del Pueblo).
Los Montoneros -la otra gran organizaciá¢án guerrillera-, pese a
haber sido vetados por Perá¢án, aá£án no han retornado a la clandestinidad
y apoyan al sector moderado del peronismo, con la poderosa CGT
(Confederaciá¢án General de Trabajadores) como base y algunos
ministros en el gabinete. El sector derechista, que cuenta con el
apoyo de otro grupo sindical, y dispone tambiá‚án de algunos minis­terios, se nuclea en torno a Josá‚á Lá¢ápez Rega, ministro de Bienestar
Social y creador de la siniestra Triple A: la Alianza Anticomunista
Argentina, que será¡áa responsable de cientos de asesinatos y que
empujá¢á al exilio a los intelectuales de izquierda. Lá¢ápez Rega,
cuya influencia sobre Isabel Perá¢án se remonta a su estancia en
Madrid, se convierte en el principal asesor de la nueva presidente
constitucional. Cuando los Montoneros vuelven al ataque, la
presidente pide una acciá¢án conjunta para acabar con la subversiá¢án.
Es una sugerencia a los militares, que seis meses má ás tarde
recibirá án la orden formal de acabar con la guerrilla. Se suceden
los atentados polá¡áticos de uno y otro signo, mientras la economá¡áa
se desmorona y los militares aguardan para dar el golpe.

”Juan Domingo Perá¢án muriá¢á en el poder•

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