martes, 19 de agosto de 2014

El motín de Esquilache


Espaá¤áa, 23.3.1766 -œ Las calles de
Madrid, este domingo de Ramos, se han
convertido en un hervidero. Los
madrileá¤áos, con el pretexto de
oponerse a la orden de cortar las
capas y llevar sombreros de tres
picos, aprobada el 22 de enero, se
han enfrentado a las tropas acuarte­ladas en la capital. Las casas de
Esquilache, de Grimaldi y del
gobernador del consejo de Castilla
son asaltadas, y se libera a las
mujeres de la cá árcel de la Galera.
En realidad, a los madrileá¤áos no les
molestan ni las capas de tres cuartos
ni los sombreros de tres picos. El
verdadero motivo de la revuelta es el
encarecimiento del pan, fruto de
malas cosechas continuadas desde
1763, y de los productos de primera
necesidad. En el motá¡án, que dura
hasta el dá¡áa 26, queda bien patente.
Es cierto, que en las propuestas
presentadas al rey el dá¡áa 24 en
Madrid, y el 25 en Aranjuez, se
pide la derogaciá¢án de estas medidas,
pero se incluyen otras má ás significa­tivas. Destituciá¢án de Esquilache,
secretario de Hacienda y de Guerra,
salida de la corte de la guardia
valona y retirada de las tropas a los
cuarteles, rebaja de los comestibles
y supresiá¢án de la junta de abastos.
Todas las peticiones son atendidas,
al menos de momento, y la paz retorna
a Madrid. Sin embargo, a lo largo de
todo el mes de abril será án otras las
ciudades espaá¤áolas las que muestren
su desagrado con la polá¡ática econá¢ámi­ca del gobierno.
Los promotores del motá¡án, segá£án se
dice entre ellos está án el marquá‚ás de
la Ensenada y Valdeflores, son
desterrados. Pero, a la postre quien
resulta culpada del conflicto es la
Compaá¤áá¡áa de Jesá£ás, que será á finalmen­te expulsada de Espaá¤áa (1.4.1767).

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