viernes, 22 de agosto de 2014
El regreso de Lenin
Petrogrado, 17.4.1917 -œ Alemania está á
dispuesta a conseguir a cualquier precio la retirada rusa de la guerra.
La arribada de Vladimir Ilich Lenin a
Petrogrado, en un convoy especialmente
preparado por los alemanes, es una
muestra má ás que patente. Los alemanes
confá¡áan en que Lenin, y los otros dirigentes bolchevi¬ques que le han acompaá¤áado en el viaje, impongan una visiá¢án
pacifista al go¬bierno ruso, y se retire
de la guerra. Un amplá¡ásimo frente de
guerra dejará¡áa de ser un problema.
El mismo ministro de Asuntos Exteriores
de Alemania, Arthur Zimmerman, ha reconocido la intenciá¢án del Reich. Incluso
se ha sabido que el gobierno alemá án
ha facilitado tambiá‚án ayuda econá¢ámica
a los bolcheviques. Evidentemente espera mucho de ellos.
Las negociaciones para el retorno de
Lenin comenzaron tras la revoluciá¢án
de febrero, nada má ás conocerse la intenciá¢án del gobierno provisional de
continuar en la contienda, manteniendo
los pactos con la Entente. Lenin, que
a la sazá¢án se encontraba refugiado en
Suiza, negociá¢á con los diplomá áticos
alemanes Gisbert von Romberg y Ulrich
von Brockford-¬Rantzau, comprometiá‚ándose
a impulsar por todos los medios un
tratado de paz. El viaje se iniciá¢á el
pasado 10 de abril, y despuá‚ás de un
largo reco¬rrido que les ha llevado
por tierras finlandesas, el vagá¢án blindado ha lle¬gado a la estaciá¢án de Petrogrado, en medio de gran especta¬ciá¢án.
Petrogrado se ha convertido en el centro de atracciá¢án de los bolcheviques
rusos. Hace dos semanas llegá¢á Josif
Dugazvili, conocido por Stalin, procedente de su des¬tierro de Siberia, que
ha pasado a dirigir inmediatamente el
periá¢ádico oficial de los bolcheviques
”Pravda•. Dentro de pocas fechas se espera la llegada de otro miembro importante del bolchevis¬mo, Leá¢án Trots¬ki, que
se encontraba exiliado en Nueva York
y que en estos momentos se halla retenido por las autoridades canadienses
en el puerto de Halifax.
Con la llegada de Lenin, el partido
bolchevique comienza a hablar en voz
alta, y lo que es má ás importante, a
tener voz propia.
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