Amá‚árica del Norte, 1833 - œLa sociedad
norteamericana, un verdadero crisol d¬e razas, continá£áa su rá ápido e inexorable despliegue hacia el oeste. Los p¬ioneros avanzan en oleadas sucesivas,
pese a la oposiciá¢án de las naciones a¬merindias: primero grupos de cazadores, luego los ganaderos y finalmente
los granjeros, que convierten la rica
pradera en un vergel. Desde 1826, el
gobierno nortea¬mericano lleva a cabo
una polá¡ática tendente a facilitar el
camino a los pioneros: expulsa sistemá áticamente hacia el oeste del Mississippi a todos los indá¡ágenas, apoyá ándose en el ejá‚árcito. El avance de los
nuevos conquistadores (anglosajones,
neerlandeses, alemanes) se desarrolla
a travá‚ás de vá¡áas precarias, que dejan
a los colonos muy lejos de los centros de decisiá¢án polá¡ática del paá¡ás, tanto como de los centros de aprovisionamiento. Sin embargo, el creciente p¬eso del oeste en el conjunto de la vida econá¢ámica de Estados Unidos amenaza ya con modificar sustancialmente
el viejo equilibrio entre el norte
liberal y progresista, y el sur con-
servador y esclavista. De esta mane-
ra, los votos del oeste han contri-
buido a mantener por dá‚ácadas el pre-
dominio electoral de los demá¢ácratas y
conducen al sur a un paulatino ais-
lamiento polá¡ático. Una de las medidas
que má ás han irritado a la clase polá¡ática sureá¤áa es la prohibiá¢án de la esclavitud; la ley rige desde 1820 y se
aplica al oeste del Mississippi y al
norte del paralelo 36.
No hay comentarios:
Publicar un comentario