jueves, 21 de agosto de 2014

Napoleón en Santa Elena


Jamestown, 5.5.1821 - œœUn cá áncer de
está¢ámago acaba con la vida de Napoleá¢án
Bonaparte, ex emperador de Francia,
a los 51 aá¤áos de edad. La extraordi­naria aventura de Napoleá¢án, un militar
de origen corso cuyas hazaá¤áas dividen
en dos partes la historia del arte
de la guerra, un polá¡ático que a la
vez hereda y lleva a su paradá¢ájico
fin a la revoluciá¢án francesa, dará á
trabajo a los historiadores durante
varios siglos. Humillado en la campaá¤áa
de Rusia, derrotado definitivamente
en Waterloo, pocos recuerdan ahora
los aá¤áos en que, tras la cá‚álebre ba­talla de Austerlitz, el 2.12.1805,
pudo considerarse el dueá¤áo indiscutido
del continente europeo. Tras su abd­icaciá¢án, el 22.6.1815, Napoleá¢án int­entá¢á pasar a Estados Unidos, pero
tuvo que contentarse con el ambiguo
asilo que le ofrecá¡áan sus enemigos
de siempre, los britá ánicos. La armada
imperial lo condujo, en el ”Northumb­erland•, a esta rocosa y desolada isla,
situada en medio del ocá‚áano, a 1 800
km de la costa occidental africana.
Aquá¡á, el emperador ha permanecido
seis aá¤áos sin recibir una sola noticia
de su mujer, Mará¡áa Luisa, que ostenta
el ducado de Parma, ni de su hijo, que
se educa en la corte de Viena. El
Monstruo, como le llama la nobleza
de todo el continente, ha dedicado
sus á£áltimos aá¤áos a preparar una ver-
siá¢án extremadamente heroica de su
vida, el Memorial de Santa Elena,
que será¡áa publicada dos aá¤áos des-
puá‚ás de su muerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario